Tenerife tiene el primer detector de partículas cósmicas del mundo

Científicos del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), ambos promovidos por el Cabildo de Tenerife, y del Instituto de Investigación de Terremotos (ERI) de la Universidad de Tokio (Japón) han instalado un detector de partículas cósmicas (muones) a un kilómetro de profundidad en el subsuelo de Tenerife, aprovechando la densa red de galerías existentes en la isla. La finalidad es contribuir al fortalecimiento de la investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en el campo de la exploración geotérmica.

Este trabajo científico está financiado por el Plan Nacional de I+D+i 2008-2011 dentro del proyecto Geothercan Desarrollo experimental de modelos 3D para la caracterización de yacimientos geotérmicos en el subsuelo de Canarias mediante el uso y la aplicación combinada de métodos geofísicos, geoquímicos y geológicos.

En el marco de este proyecto, se ha procedido recientemente a la instalación de detectores de centelleo segmentados que ocupan un área de detección de un metro cuadrado a 1000 metros de profundidad en el interior de una galería de la Isla. Este sistema de detección permite la correcta recepción del flujo de muones entrantes permitiendo así la proyección de imagen de la estructura geológica atravesada por estas partículas cósmicas.

En el lugar de observación, se ha instalado un cable de fibra óptica para que el sistema de detección de muones pueda ser monitorizado desde ITER y la Universidad de Tokio.

El sistema de detección de muones permanecerá instalado en el interior de la galería tinerfeña por un periodo de aproximadamente tres meses. El principal objetivo es poder detectar la existencia de estructuras de diferente densidad y de baja resistividad (< 10 Om) que se interpretan como capa de arcillas típicas de los sistemas geotermales de alta temperatura.

Esta capa de arcillas es el producto resultante de los procesos de alteración hidrotermal que se generan habitualmente en la parte superior de los sistemas geotermales convencionales y ejerce de trampa o barrera geológica; uno de los elementos críticos y necesarios para el almacenamiento de recursos geotérmicos de alta temperatura que pudieran ser utilizados como una potencial fuente de energía.

Este trabajo científico el primero de estas características que se realiza en el mundo con el fin de fortalecer la I+D+i en el campo de la exploración geotérmica y supone un gran reto desde el punto de vista científico. El hecho de que la isla de Tenerife disponga de una extensa y compleja red de galerías única en el mundo la convierte en un excelente laboratorio natural para este tipo de investigaciones.

Además de obtener imágenes de alta resolución de la zona de estudio, este trabajo permitirá determinar las capacidades de la radiografía de muones en comparación con otras técnicas geofísicas convencionales.

Los muones son partículas cósmicas elementales que se generan en la atmósfera y que continuamente bombardean la superficie terrestre. No existe de forma permanente en el universo, pues su existencia es muy efímera (2,2 microsegundos) y actualmente sólo se encuentra en los rayos cósmicos y en los laboratorios. La radiografía de muones es una técnica muy novedosa que ha sido utilizada recientemente con éxito en sistemas volcánicos japoneses para acceder de una forma visual al conocimiento sobre la distribución interna de densidades en volcanes, y por lo tanto, a su estructura interna.

FUENTE: La Opinión, 28 de marzo de 2014